Diario de una estudiante » TIEMPO PARA LA MORRIÑA

30 junio 2015

TIEMPO PARA LA MORRIÑA

¿Quién no conoce el nombre de Zara? a lo largo de los años ha sido uno de los modelos de negocio más rentables de la historia, sin embargo en esta ocasión, lejos de hacer un análisis económico quiero centrarme en la parte humana y que pocos conocerán, salvo las coruñesas que crecimos allí.

Supongo que casi todo el mundo conoce cómo iniciaron Amancio Ortega y Rosalía Mera su aventura de Zara, pero por si acaso os pondré en antecedentes. Amancio Ortega comenzó trabajando como repartidor en la Camisería Gala muy cerca del primer Zara de la historia, este negocio cerró sus puertas el pasado mes de diciembre afectado como muchos otros por el cambio en la renta antigua. Por su parte, Rosalía Mera trabajaba como costurera en un taller y juntos comenzaron a diseñar ropa de trabajo en casa. A partir de ahí su pequeño negocio derivó en la multinacional que es hoy en día.

Yo soy de los 80, por aquel entonces el primer Zara de la historia ya existía, nació en 1975 y actualmente tiene la friolera de 40 años, aquella tienda contaba con un grupo de dependientas muy jovencitas que cuando yo empecé a frecuentar Zara eran de la edad de mi madre, a mi madre le gustaba mucho Zara y le gustaba porque las tiendas de ropa para niños aunque normalmente tenían modelos de calidad (un poco recargados para mi gusto, pero eran los ochenta que vamos a pedir!!) eran muy caros, así que la alternativa de Zara era maravillosa porque permitía comprar ropa para el día a día de un niño bonita y barata.

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Con el paso de los años el modelo evolucionó a lo que es hoy en día, sin embargo la tienda Zara de Juan Flórez tenía algo mucho más especial, algo que no lo daba la tienda sino las dependientas que trabajaban allí, con los años se hicieron conocidas de nuestras madres, nos conocían por nuestro nombre. En mi caso particular con quién tenía más trato era con Amparo, una chica que recuerdo primero con su media melena para evolucionar luego a su pelo corto característico, y que independientemente del trabajo que hubiese siempre era muy amable.

Lo especial de aquella tienda no era que las colecciones estuviesen colocadas, sino entrar y decirle a sus dependientas que tenías una boda, una comunión o cualquier otro evento y que te ofreciesen un posible outfit para la ocasión. Cogías una prenda y ellas te traían la opción que podría combinar, sin necesidad de estar buscando, ellas se convirtieron en nuestras primeras “personal shoppers”, se comportaban con nosotras como si formasen parte de nuestra vida, nos preguntaban qué tal en el cole, nos regañaban si alguna desordenaba algo simplemente por estar jugando, nos confesaban si estaban cansadas esa semana porque había mucho trabajo o incluso nos contaban los planes de futuro de sus hijos.

Con el paso de los años muchas de las que íbamos allí de niñas nos fuimos a estudiar o vivir fuera, yo me vine a Madrid y me acostumbré a ir a los Zara que había por la ciudad y a arreglármelas sola o con la ayuda de dependientas que únicamente contestaban a lo que se les preguntaba sin ir más allá, sin embargo siempre que volvía a Coruña me gustaba volver al “Zara de casa” para que me contasen que había de nuevo, que me preguntasen qué tal por la capital o como estaba mi madre.

Pues bien, eso terminó cuando se decidió dar un cambio de imagen a Zara, sus dependientas de toda la vida fueron distribuidas por las tiendas más lejanas, como si no se quisiese que estuviesen en las más céntricas porque ya eran señoras, después de eso se sumó la reforma de la tienda, actualmente es una tienda moderna dedicada exclusivamente a moda femenina en pleno centro de la ciudad, no niego que la tienda sea bonita, que lo es, pero es una tienda más de las que tiene Zara repartidas por todo el mundo, ha perdido todo lo que la hacía especial.

Comentándolo con algunas de mis amigas de Coruña coincidimos en que es una pena y he aquí mi pequeño homenaje a ese grupo de dependientas que imagino la mayoría estarán jubiladas o a punto de hacerlo, gracias por hacer que varias generaciones de coruñesas hayamos crecido disfrutando la moda, he de confesar algo que me imagino que le pasará a más de una, por mucho que busque en otras tiendas, sé que donde siempre encontraré la mayoría de prendas que me gustan para cada temporada será en Zara y eso es algo que independientemente de todo el esfuerzo y trabajo que hay detrás de los equipos que componen Inditex, se debe en parte a las dependientas que nos ayudaron a entender que la ropa no solo sirve para cubrirse sino también para disfrutarla.
Con todo mi cariño a ellas y a aquella época….

“ Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan cierta melancolía” Anatole France

Mar Ures Calvo, Curso Superior Universitario de Marketing Digital de Moda


5 Comentarios

  • 1. lena  |  30 junio 2015 - 12:41

    Hola Mar,

    He entrado en este post, al ver la fachada, de con permiso ” mi Zara “, yo soy de Coruña, sigo viviendo aquí y me identifico con todo lo que cuentas…he entrado en Zaras de muchos sitios…pero como este ninguno igual.

    Según mi opinión , ahora Zara-Juan Florez, ha perdido su encanto y se ha convertido en uno más…y si que es cierto que he comentado con mi madre muchas veces y he oído comentar que que sería de las antiguas dependientas…que formaban ya un poco parte de mi vida, ya que era este Zara el que más me pillaba a mano a mi y a mi madre para ir a comprar desde que era pequeña… Digamos que no concibo , aunque suene un poco cursi, parte de mi vida sin el.
    Coincido contigo en ese pequeño homenaje a estas dependientas que creo que se lo merecen, sin dejar de lado a las nuevas, claro, pero digamos que como dices yo también le tengo mucho cariño a ese grupo de dependientas y a ese concepto de tienda, que era la de antes.
    …mucha morriña…….

  • 2. Angélica Vázquez  |  30 junio 2015 - 17:03

    Me sumo a tus palabras con mucha nostalgia!

  • 3. Mar Ures Calvo  |  30 junio 2015 - 20:10

    Muchísimas gracias a todos los que habéis dedicado un ratito de vuestro tiempo a leerme, estoy sorprendida por el número de “likes” que no deja de crecer y encantada de que haya gustado….gracias!!!

  • 4. ana  |  30 junio 2015 - 20:36

    Maravilloso post, lleno de sensibilidad y valorando un modo de hacer que fue el origen del éxito. Personalmente, cada vez compro menos y menos en Zara. Es más, si puedo lo evito. Donde antes cosían señoras de Galicia ahora cosen niños de extremo oriente o Marruecos. Trato de no ser radical pero añoro mucho aquel Zara original. Gracias por recordármelo.

  • 5. mirincondestandby  |  1 julio 2015 - 17:18

    Qué post tan bonito!! Y me siento muy identificada, porque sí que es verdad que una de las cosas que echo de menos de Zara es que se ha perdido la esencia de Juan Flórez de aquella época de ayudarte a elegir.

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