Diario de una estudiante » Casa Loewe: el paraíso del orden

21 febrero 2017

Casa Loewe: el paraíso del orden

Hace un par de semanas me encontraba frente a un email, donde se informaba que los primeros alumnos en responder visitarían la sede de Loewe en Madrid. Creo que fueron escasamente dos los minutos que tardé en escribir y darle al botón de enviar.

Recuerdo que, esa mañana, estaba como una niña pequeña a la que le dicen que se va de viaje a Disney. Me desperté temprano, y me pasé media hora parada frente al armario decidiendo qué ponerme. Salí y cuando llegué a la puerta de la Casa Loewe estaba lloviendo, el día era de todo menos agradable pero es que, una vez dentro, nada podía ser mejor.

Confieso que estoy un pelínobsesionadacon el orden, y que noto cuando algo no está tal y como yo lo he dejado. Puede que a veces sea un poco exagerada pero me encanta ver cómo fluye todo cuando las cosas están en su sitio. Y claro, entramos en la tienda, que parece más bien un museo, y salió mi vena loca. No lo pude evitar.

Nos enseñaron la cantidad de obras de arte que llenan los rincones de la tienda, la construcción tan basada en la filosofía e historia de la marca, y las inmensas cortinas que cubren los tres pisos de pared. Pero eso no fue lo que más me llamó la atención, yo me quedé perpleja y enamorada con la manera en que cada bolso estaba estratégicamente colocado. Por colecciones, colores y tamaños, siempre siguiendo el mismo orden e incitándote a que quieras llevarte uno de cada color.

No podía dejar de admirar esa maravilla. Cualquiera al que le guste el diseño y se encuentre todos esos productos colocados con tanto cuidado no puede evitar sentir mariposas en el estómago. Cada rincón de la tienda era especial y estaba todotan medido y situado con tanto mimo que daba reparo tocar algo.

Seguían enseñándonos el resto de la tienda, y cada zona me gustaba más que la anterior. Ahí entendí que la trataran como museo. Está todo tan bien pensado que no puedes dejar de mirar cada esquina.Parecía que si tocabas algo, ibas a destrozar la obra de arte. Y es que no solo los bolsos, los pañuelos, los llaveros o incluso la prendas de prêt-à-porter son obras de arte, la tienda en sí también lo es.

Desde aquella mañana sigo soñando con los bolsos de colores, los elefantes y con tener una casa tan impresionante y ordenada como la Casa Loewe. Solo espero que vengan muchas visitas para llevarles a ver la tienda y volver a alucinar con el orden y las disposiciones que tanto me enamoraron.

Alejandra Carrasco, Alumna del CSU de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo


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