Diario de una estudiante » JUDY BLAME Y LOS BUFFALO BOYS

27 abril 2018

JUDY BLAME Y LOS BUFFALO BOYS

El pasado mes de Febrero, a raíz de la muerte del gran Judy Blame, constaté el desconocimiento generalizado que existe, incluso entre quienes se hacen llamar “fashion insiders”, acerca de personajes nucleares de la industria de la moda. Me sorprendió muchísimo que la figura de Blame, toda una leyenda, fuese tan desconocida en nuestro país.

Desde finales de los años 70, Blame, animal nocturno donde los haya, estuvo en el epicentro de la escena londinense más underground, y rápidamente fue conocido entre el ambiente nocturno del mítico Club Heaven, lugar donde trabajaba. Al mismo tiempo, despuntaba diseñando originales e impactantes piezas de joyería de estética punk con cualquier tipo de objeto o deshecho encontrado, convirtiéndose así en el auténtico padre del DIY. Sus creaciones triunfaron entre los Blitz Kids y los New Romatics, convirtiéndose en un referente de estilo por el que fotógrafos que publicaban en The Face y en I-D pronto se interesaron, y con los que Judy comenzó a colaborar.

Pero no pretendo glosar, en estas líneas, las numerosas proezas, e hitos, protagonizados por Judy Blame durante su intensa vida ya que son muchos los medios internacionales que lo han hecho estupendamente. Sólo diré que diseñó accesorios, entre otros, para Alexander Mcqueen, Comme des Garçons, Paco Rabanne y Moschino (era un referente para Jeremy Scott); que asesoró a Gareth Pugh, a John Galliano y a Marc Jacobs y Kim Jones, ambos en Vuitton; y que, como estilista, estuvo muy vinculado al mundo de la música, creando looks para artistas como Massive Attack, Boy George y Björk (a él le debemos la imagen de la emblemática portada de Debut). Ahí es nada.

Precisamente, fue el mundo de la música, más concretamente el disco Buffalo Stance de Neneh Cherry (cuyo look para el mismo fue creado por ¿adivináis quién?), el que inspirará el nombre de uno de los fenómenos más rupturistas e interesantes de la subcultura joven londinense de los 80 y en cuyos orígenes también encontramos a Mr. Blame: el movimiento Buffalo.

El fenómeno Buffalo, capitaneado por el brillante estilista Ray Petri, en un momento en el que la palabra estilista tan siquiera existía, marcó un antes y un después en la estética de esos años. Nació entorno al año 1985 y murió, junto con su creador, en el año 89. No puede decirse que fuese un movimiento longevo pero, sin duda alguna, sí fue especialmente avanzado, motivo por el cual su huella se adivina, claramente, en muchas de las corrientes estéticas actuales.

Hoy en día, conceptos como el “no gender” o el high sportwear fashion están muy presentes en la moda, también el mezclar prendas a priori difíciles de encajar, y todo ello parece que sea lo más, lo último, pero, una vez más, la máxima de “en la moda está ya todo inventado” se cumple y estos conceptos no son una excepción. Así, todos y cada uno de esos atributos tan en boga nowadays, constituyeron la base de los Buffalo Boys, y digo Boys porque, esencialmente, fue un movimiento de estilo masculino.

Durante los escasos 4 años que duró el movimiento, Ray Petri, Judy Blame, Mark Lebon, Jamie Morgan y Barry Kamen, rompieron cualquier tipo de límite o frontera en sus imágenes fotografiando, indistintamente y sin importar su género, chicos y chicas, poniendo delante del objetivo a modelos negros y mestizos (como una jovencísima Naomi o un desconocido Nick Kamen, el hermano de Barry) algo que, por aquel entonces, no era nada frecuente, por muy raro que ahora nos parezca. Otra marca de la casa fue mezclar trajes de vestir con botas militares Dr. Martens o fusionar ropa étnica, como bombachos y turbantes, con kilts. En definitiva, transgredir los moldes imperantes, creando un imaginario propio muy potente que nos ha dejado imágenes icónicas.

Algunos diseñadores como Jean Paul Gaultier o Yohji Yamamoto cayeron fascinados y rendidos ante el movimiento que estaba cambiando los estándares de belleza imperantes y, rápidamente, adoptaron dicha estética en su pasarela, posibilitando que la misma se extendiese, y llegase, a los ojos del gran público en los inicios de los años 90. El resto, es historia.

María Ruiz Barranco, Diploma Marketing y Comunicación de Moda y Lujo.


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