Diario de una estudiante

22 mayo 2018

ARTESANÍA ENTRE TELAS

En un tiempo que se empieza a despertar de nuevo el interés por toda creación artesana, quiero destacar el encuentro que tuvo lugar el primer fin de semana de abril, concretamente los días 7 y 8 en el Museo del Traje de Madrid.

Participaron varias artesanas pertenecientes a la Asociación de Creadores Textiles de Madrid. Gracias a dicha asociación, al Museo del Traje, Museo a mano y como edición de los días Europeos de la Artesanía pudimos ver distintas técnicas de tejer, decorar, tratar, hilos y telas.


España es muy diversa en costumbres y materiales, por ello es tan importante que no se pierdan. Unida a la tradición hubo, y se apreciaba muy presente, originalidad. Parece que no existe algo original cuando se trata de tradición, pasada de unas generaciones a otras, pero cuando renovamos y actualizamos la tradición, pasamos a darle nuestro sello personal y allí añadimos originalidad a la técnica. Otras veces sucede que técnicas milenarias, pero de otros lugares fuera de nuestro país, llegan y nos fascinan con lo cual una vez más aparece la originalidad y la innovación, por ser algo que en nuestro entorno no existía.

En la sección Tradición Española, estuve encantada con la ponencia de las artesanas del fieltro. Me gustó descubrir cómo, desmenuzando la lana, sacando las hebras con dulzura, calor, humedad y a mazazos, llegan a lograr esa maravilla de textil no tejido. El Fieltro Nuno es otra variación del fieltro con muchas posibilidades para la moda. Una vez logrado el fieltro, se puede domar e ir dándole la forma que se desee para así poder crear una pieza sin necesidad de costuras.


Cuando vivimos en un día a día tan rápido, un mundo en el que parece que no podemos hacer un alto, un mundo en el que queremos todo al momento. Es precioso ver que hay quien sabe hacer un “Alto” y con mimo crear belleza de la nada con sencillez, destreza, cariño, dejando un poquito de uno mismo en la obra que poco a poco toma forma. De la hilatura a la costura.

La tradición de los telares estuvo presente y pudimos apreciar el brillo de la Seda entrelazada con el Algodón.

El efecto de la unión del multicolor en un solo tejido creando un arco iris lineal muy bonito.

Una Lana tejida con Algodón a la cual se le había dado un golpe de calor por lo que se crea una preciosa arruga decorativa en la tela.

El tejido de Cáñamo con Seda, Algodón o Lino eran sencillamente elegantes, con un entramado suave medio transparente, fresco, por el tipo de trama hilada.

La mayoría de los tejidos con un proceso previo de teñido del hilo. Los tintes prioritariamente sacados de la natura. Tales como el Rheum Rabarbatum, Palo Campeche para hacer morado. Pernambucco, rojo/naranja. Indigo, añil. Carthamus tinctorius, amarillo.

Otra forma de decorar es la pintura en seda, con dibujos propios, como si de un lienzo se tratara. Dibujar con rotulador fantasma, poner delicadamente la gutta para preservar la pintura de posibles escapes. Dar color a los espacios para llegar a un multicolor dibujo, se fija con calor al tejido y ya podemos lucir nuestra creación. Podemos decorar pañuelos, corbatas, metros de tela para después poder confeccionar una pieza que podremos lucir, personalizamos una vez más con creaciones propias.

Otra técnica para teñir es el Shibori, te quedas boquiabierta por la sorpresa que da desplegar y ver un “¡¡Plaff!!” de creación. Es minuciosa, mimosa, saber poner los pliegues, las gomitas.

Resguardar la tela que no queremos que tenga un atisbo de color y dejar al resto que se impregne de él. Cuando se seque, con paciencia iremos quitando las ataduras y tendremos frente a nosotros esa creación que es como una explosión de pinceladas formando geometrías que alegran la vista y el espíritu. Una vez más podremos crear con esa tela, vestidos, pasminas, folulards, cualquier pieza de uso propio o para el hogar. Es una tradición antigua, pero para Japón, para nosotros, en España, es novedad.

 

Hay que dar importancia a todo trabajo artesano y apoyar más su existencia en el día a día.

Soy madre y sé que todo lo que enseñamos en casa forma parte de quienes forman la sociedad, empecemos desde nuestro interior, los hogares, a valorar la Artesanía y sus Creaciones.

Gracias Artesanos,
Fina Tormo, Diploma Marketing y Comunicación de Moda y Lujo


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18 mayo 2018

LOUIS VUITTON Y LA CÁPSULA DEL TIEMPO

Durante el siglo XIX el mundo de la moda estuvo marcado por grandes nombres, pero hoy sólo quiero dedicarle este artículo a uno: Louis Vuitton. Muchos de vosotros lo reconocéis por su estampado Monogram, el cual fue creado por el hijo de Vuitton en 1896 para evitar cualquier tipo de falsificación, convirtiéndolo en el sello de identidad de la firma. Único y cargado de motivos geométricos es uno de los diseños más deseados por el público femenino y también masculino.

Hoy os enseño parte de la exposición Time Capsule que el Museo Thyssen de Madrid acoge en sus inmediaciones hasta mediados del mes de mayo. Los amantes de la moda y el lujo deben hacer parada obligada ante esta muestra que ofrece un breve, pero estupendo recorrido por la trayectoria de la casa Vuitton desde 1854, año de su fundación, hasta nuestro días.

Una firma con esencia

Entrando a la exposición nos encontramos con una demostración artesanal en directo del trabajo que requiere uno de los modelos más emblemáticos y reconocidos de la marca, el modelo Speedy. Piezas detalladas y cuidadas cosidas a mano por una de sus artesanas, puedes apreciar como el ensamblaje es único y de calidad.

Continuando por la estancia, la exposición ofrece cinco ambientes diferentes. El primero de ellos cuenta los inicios de la Maison con símbolos muy característicos. Es el caso de los báules, primer diseño que Vuitton llevó a cabo y que supo amortizar en la época. Decidió diseñar un equipaje más funcional para los viajes de entonces. Tapa plana, tela impermeable y con diferentes compartimentos se ganó el aplauso y las ventas de los ciudadanos. Supo saber qué era lo que necesitaba el cliente y hoy en día lo sigue haciendo.

Todo el código de la Maison Vuitton gira en torno a lo viajes. Es así, que la segunda sala te teletransporta a diferentes épocas. Equipaje de mano o pequeñas y grandes cajas para complementos como es el sombrero son algunos de los tesoros que allí brillan. Entre ellos, quiero destacar el bául Excelski en lona Vuittonite (1923) o el Cofre Promenade Malletage Stellaire (2015-1016). Una mezcla maestra del antes y después de una de las Casas más famosas en el mundo del lujo.

El tercer escenario hace referencia a la elegancia en movimiento y uno de los diseños más distinguidos es el abanico negro, diseñado en colaboración con la actriz, Rossy de Palma, ‘El ojo de la conciencia‘ con sus plumas de pavo es, sin duda, la estrella de esa sala. Enigmático y de una belleza salvaje, te lleva a otra dimensión. Si la visitáis, parad y observad esta maravilla de obra, es sencillamente preciosa. Tras esta puesta en escena, otro pequeño ambiente se abre paso, pero esta vez con aires más masculinos. Un claro ejemplo de ello es la colección que diseñó Vuitton para el cocinero Ferrá Adriá, algo más sobria e intimidante.

La penúltima y cuarta puesta en escena mostraba todos los iconos de la Maison. Bolsos más actuales, pero sin perder la esencia Vuitton, te envuelve en un círculo luminoso – la mochila-paraguas en lona Monogram o el baúl y skateboard diseñado para Supreme . Sin embargo, yo me quedaba con el bolso City Steammer en piel. Un rojo clásico de femme fatale perfecto para las amantes de este tipo de complementos. Imprescindible en el vestidor de una verdadera fashion victim.

Como colofón a esta exposición, la quinta y última sala, Magic Malle, estaba coronada por el baúl insignia de Louis Vuitton. Plagada de pantallas, te pone el vello de punta haciéndote viajar a través de la historia de la Casa. Ahí, en ese espacio, estaba la cápsula del tiempo con la que la firma de lujo nos ha querido hacer un viaje a lo largo de los 160 años de distinción y exclusividad, sin perder nunca la esencia con la que cuenta la firma.

Rosa Torres Aranda Diploma Marketing y Comunicación de Moda y Lujo.


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15 mayo 2018

VESTIRSE POR LOS PIES

Vestirse por los pies no es sólo una expresión varonil enfrentada al hecho de que el vestido femenino se introduzca por la cabeza. Hoy ellas también llevan los pantalones, y vestir bien los pies, en ambos casos, es de vital importancia si queremos pisar fuerte. Podemos prescindir del bolso, el cinturón, el fular o la americana, pero no podemos salir a la calle sin zapatos. El zapato es la pieza indispensable de cualquier outfit, y es por ello por lo que no debemos pasar por alto su elección, así como elaborarnos un fondo de armario adecuado con piezas clave, ya sea de género femenino o masculino.

A veces son el gran olvidado, sobre todo en las ocasiones en las que sacrificamos sofisticación por comodidad. La bamba blanca es una moda que llegó para quedarse, y si acompañamos por una chaqueta vaquera al más puro estilo denim nos puede salvar cualquier look, pero ¿dónde queda el “tap tap” del tacón al caminar? Si, en el caso de ellos, los deportivos se han convertido en la opción más versátil incluso combinable con el traje más elitista, ¿está el blucher destinado al olvido?

Hay un zapato para cada ocasión, y eso es innegable. Hoy en día la variedad en el mercado es tan amplia que incluso el zapato más plano puede aportar una elegancia impecable al estilismo menos elaborado. Hagamos protagonista al zapato. Démosle la importancia que merece. No por ser la última pieza que nos coloquemos antes de salir de casa hemos de restarle interés. Detengámonos en su elección.

Por azar mi trayectoria profesional me ha llevado sin premeditarlo a trabajar a diario rodeado de cientos de pares de zapatos, y creedme, son un mundo apasionante. He de dar las gracias a aquel primer par de stilettos que se cruzó en mi camino hace ya algunos años. Pisar fuerte, además, es también cuestión de actitud.

José Cocera Arguisuelas, Diploma de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo.


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11 mayo 2018

CINCO PRENDAS PARA CINCO ACTRICES

El mundo de la interpretación y la moda han formado desde siempre un binomio perfecto. El vestuario utilizado en una serie o película ha sido el arma perfecta para muchas actrices a la hora de construir su personaje, dándole consistencia a su actuación y una identidad propia que irremediablemente le acompañará como una segunda piel.

Todos mantenemos en la retina la imagen de Holly Golyghtly, a la par Audrey Hepburn, delante de un escapare de Tiffany con un elegante vestido negro firmado por Givenchy, o a la inolvidable Romy Schneider, ataviada con impresionantes vestidos de época para reencarnar a la emperatriz Sissi. Sin duda, estas prendas condicionaron la imagen que hoy tenemos de ambos personajes, y ayudaron a crear esa atmósfera de realidad, que nos hace sentirnos más cercanos a aquello que observamos y admiramos.

En este post os quiero traer cinco prendas, que se convirtieron en la mejor seña de identidad de algunos de los personajes femeninos más queridos y recordados de la televisión.

Blair Baldorf “Gossip Girl”

Coco Chanel dijo en una ocasión, que una mujer debería ser dos cosas: elegante y fabulosa, y una chica tan fashion como Blair Baldorf, debía tomar buena nota de esa afirmación.
Siempre perfectamente conjuntada, la snob por excelencia de la televisión, no perdía la ocasión de lucir siempre que podía, uno de los múltiples bolsos Chanel de su exclusiva colección, y aunque, se pasara el día entero de cotilleo en cotilleo con su inseparable amiga Serena Van Der Woodsen, su pasión por las prendas de marca era un secreto a voces.

Sophie Devereaux “Leverage”

Si pensamos en Sophie Devereaux, interpretada por la actriz británica Gina Bellman, a todos nos vienen a la cabeza sustantivos como elegancia, misterio, glamour o belleza, y sin duda, el trench, era la prenda ideal para vestir a la estafadora más famosa de la pequeña pantalla.

A lo largo de las cinco temporadas que estuvo la serie en antena, pudimos ver a Sophie luciendo la clásica gabardina en todas sus versiones y colores, dándole un toque sexy y enigmático a sus outfits. Y es que el trench, le aporta al look de una mujer lo mismo que Gina le aporta a Sophie, o Sophie le aporta a Leverage: pura sofisticación.

Carrie Bradshaw “Sexo en Nueva York”

Un icono de moda como Carrie Bradshaw, solo podía ser interpretado por Sarah Jessica Parker, quien durante seis años puso cabeza abajo la Gran Manzana con sus delirantes historias personales y profesionales. Siempre a la última, la columnista no podía permitir que sus pies no estuvieran calzados por otro diseñador que no fuera el español Manolo Blahnik.

Cubiertos, descubiertos, de aguja o planos, los populares zapatos Manolos pisaron con orgullo las calles más populares y céntricas de Nueva York, acompañando en cada paso a esta fashion victim que tanto nos gusta.

Bree Van De Kamp “Mujeres Desesperadas”

Y, ¿que me decís de la pelirroja más desesperada de la televisión? La norteamericana Marcia Cross fue la encargada de poner rostro a la siempre perfecta ama de casa Bree Van De Kamp, y, aunque la vimos lucir todo tipo de atuendos, el clásico cardigan de lana es la prenda por la que siempre será recordada.

Dentro de la más amplia gama cromática existente, esta popular chaqueta complementaba muchos de los looks de la vecina más pizpireta de Wisteria Lane; conformando así, la personalidad de este interesante personaje.

Hilary Banks “El Príncipe de Bel- Air”

Si Will Smith sabía lucir como nadie su gorra de chico malo, su prima en la ficción, Hilary Banks, hacía lo propio con los más coquetos y atrevidos sombreros que podamos imaginar.

Divertida, alocada y sobre todo coqueta, la chica más cool de todo Bel-Air no salía a la calle, sin asegurarse que todos sus outfits estuvieran a la altura de su ejército de admiradores y ,¿qué mejor que un bonito sombrero para asegurarse un éxito rotundo en todas sus pericias?.

Un abrazo,

Mª José Sánchez Medina, antigua alumna del Diploma de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo.


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8 mayo 2018

Visita a la Casa Loewe

Hace unas semanas, los 30 primeros alumnos de Escuela Moda ELLE, tuvimos la oportunidad de acudir a Casa Loewe, la flagship Store que la firma tiene en Madrid. Además Madrid dio un respiro de lluvia y aunque con frio teníamos este solazo. Nunca había entrado aquí y me quede sorprendida. La verdad es que es muy diferente entrar tú y dar una vuelta a que te expliquen.

Comienza la visita, y lo primero es situarnos, Jonathan Anderson es el nuevo director creativo de Loewe y se nota.

María e Ignacio nos atendieron allí fenomenal, y llevaban hasta notas para que no se les escapara ningún detalle y poder contestar a todas nuestras preguntas. Lo primero a lo que dan importancia cuando entras no es al producto que se presenta (que él ya se presenta solo) sino a la arquitectura, el arte.

Este mural que veis está en el techo, es de ágata y se trasladó de otra de sus tiendas emblemáticas. En la tienda se observan 4 pilares: dos en forma de columna como el que veis en la foto, el ascensor que es dorado y de cristal y las escaleras. Y la idea de estos cuatro pilares es la conexión de todos los espacios a través de la verticalidad. Nos explican que las cortinas que vemos en uno de los frontales están cortadas de una pieza, miden 15 metros de largo y son de lino porque todo lo que se ve en la tienda evoca naturaleza.

Al igual ocurre con los materiales de la tienda. Este suelo que veis es de cerámica de Valencia, los muebles están hechos con nogal de Guadalajara y en la entrada principal el suelo es de piedra de un pueblo de Valladolid. Tienen adornos de Williams Morris y no dejan ningún espacio ni detalle al azar. Parten del pasado, para situarse en el futuro. Hacen homenaje a España en su flagship de la capital.

Nos explican que todas estas herramientas con significados especiales, rotan por la tienda, y se sitúan algunas veces en escaparate, otras en una sección. Sin darte cuenta ya te sientes como en una casa de unos amigos que te están enseñando sus adquisiciones de viajes y sus recuerdos.

A nivel de visual merchandising tienen un 10: espacios súper amplios y percheros donde ves cada pieza de forma individual (al contrario de lo que estamos acostumbrados con el fast fashion que son pegotes de colores donde tu debes ir separando perchas para ver si te interesa algo).

La tienda queda dividida entre la planta principal, dedicada especialmente a los bolsos, otra dedicada a caballero y otra a mujer. En esta foto podéis ver que uno de los escaparates más importantes no hay nada de producto, hay un busto. Y otra vez nos mandan el mensaje de la importancia del arte.

Desde aquí se ve como uno de los murales horizontales tiene luz, es un mural interactivo y en él se está proyectando continuamente la manufacturación de uno de sus bolsos.

Es una sensación de respiro, de belleza y armonía muy agradable. Se nota muchísimo en los diseños que nos mostraron que Loewe ha pasado de ser una firma que asociábamos a nuestras madres y abuelas a una firma juvenil y transgresora que sorprende pero que sigue atendiendo a su público más fiel a lo largo de los años.

Os dejo algunos de mis diseños favoritos.

Nos explicaron la fijación por los animalitos que tiene esta firma, y bromean con que pronto tendrán un arca de Noé.

Y no puedo acabar sin enseñaros el mural de Gloria García Lorca, sobrina del poeta Federico García Lorca, quien viste esta pared de esta forma tan excepcional.

No tengo foto para mostraros pero en el frontal nada más entrar hay otra obra muy destacable que es de Sir Howard Hodgkin y tiene un nombre tan evocador como “As time goes by” que es espectacular. Como conclusión merece la pena darse una vuelta por este lugar incluso cuando tu bolsillo no sea tan caudaloso. Al menos es un lugar que invita a pensar, a soñar y a sentir.
Justo al lado está Loewe flores, y es la entrada de todo el personal a oficinas y tienda. Es un pasillo precioso lleno de flores que se pueden comprar y va en consonancia con el homenaje a la naturaleza que se hace en muchos rincones de casa Loewe. A nivel de RRPP también un 10! Gracias a Casa Loewe y a Escuela de Moda ELLE por esta experiencia.

¡Espero que os haya gustado!

Un abrazo. Siempre Sweet&Roll

Silvia Hernández Bonilla, Diploma de RR.PP, Visual Merchandising y Estilismo.

 


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4 mayo 2018

LA RIÑONERA, MI NUEVO BOLSO

¿Y el tuyo también? A mí, me encantan los bolsos, ya sean grandes, pequeños, de mano, cruzados, lisos, de colores… no obstante cada día me gustan más las riñoneras. Antes solía utilizarlas únicamente cuando salía a caminar o para hacer deporte.

Usaba una de color negro bastante grande, donde me cabía el teléfono, el paquete de clínex, las llaves, el cacao de labios (que siempre me acompaña) y aún me sobraba espacio. Comodísima.

Hace un par de semanas me fui de viaje y a parte de los bolsos, me lleve esta riñonera. Normalmente cuando hacemos viajes solemos caminar bastante y muchas veces el bolso nos puede llegar a molestar. Así que en este viaje pensé que a lo mejor usar riñonera me sería más cómodo, y descubrí que sí. Mucho más de lo que pensaba, ya que os tengo que decir que todos mis bolsos se quedaron en la maleta.

No sé cómo las recordareis vosotras, pero yo, las que tenía cuando era pequeña eran en tonos muy aburridos, y la mayoría eran principalmente masculinas, en tonos oscuros… y teníamos poca variedad para escoger. Pero ahora tenemos un gran abanico de diseños, colores, materiales, tamaños… Actualmente casi todas las marcas tienen, y cada cual más bonita, como podéis juzgar vosotras mismas en las fotos que adjunto.

Me puse a pensar sobre las riñoneras, y vi que usarlas solo nos aporta ventajas. Así que allá vamos. De las ventajas que nos da la riñonera (aparte de velar por nuestra salud de la espalda) es que, solo llevas lo exclusivamente necesario. Seguro que alguna vez ¿habéis estado mil horas buscando las llaves?, ¿buscando el móvil?, ¿buscando cualquier cosa que no encuentras? Vamos cargando los bolsos de tal forma que llega un momento que tenemos más cosas en él, que en casa. Y no hablamos del bolso que se convierte en bolso maletín, porque yo, y seguramente que tú también, he llegado a llevar en mi bolso un portátil, un libro, una libreta, un boli, maquillaje, kleenex, el labial de cacao, el paraguas, el móvil, los cargadores, las gafas de sol, las gafas de leer, los guantes, la crema de manos… y, como no, coger un dolor de hombro impresionante.

Otra de las ventajas es que nos quedan las manos completamente libres. Ya sé que no llevamos el bolso en la mano todo el rato, pero es curioso que cuando llevamos riñonera nos sentimos más libres. ¿Os pasa a vosotras también? A mí sí.

Otra ventaja es que si caminamos, por ejemplo por el centro de Madrid o Barcelona o cualquier otro sitio donde haya multitudes de personas, no tenemos que estar “pendientes”. Ya me entendéis.

Otra ventaja es que incluso puede estilizarte. Si la llevas justo a la cintura, marca más tu cuerpo y junto con la textura, la forma y el color influye en la percepción de tu figura.

Tenemos muchas otras ventajas, pero tampoco quiero extenderme demasiado. Creo que con estas ya nos hemos hecho una idea de las ventajas, ¿no?

En cuanto a los diseños existen todo tipo de riñoneras, incluso las hay enormes. Yo, en este caso, no me estoy refiriendo a estas. No me estoy refiriendo a las que sustituyen al bolso en todo su sentido. Precisamente la diferencia entre la riñonera y el bolso, desde mi punto de vista, es para llevar lo justo y necesario, incluso, si tiene que sustituir a alguna prenda es en ocasiones para sustituir al cinturón. De hecho en este viaje que os comentaba, yo la llevaba encima de la chaqueta. Una chaqueta larga de color negro, y la riñonera por encima de color negro también, como podéis ver en la foto. También las hay que puedes cambiar la asa y son dos en uno. Es decir, son bolso y son riñonera en función de cómo te pongas la asa.

A lo mejor esto que voy a decir ahora ya lo sabíais o bien lo habíais escuchado alguna vez. Pero estuve buscando la historia de la riñonera, y al leerla me hizo gracia que la llamen también, koala, canguro o cangurera. Y claro, pensándolo, tiene toda su lógica. De hecho todos los nombres tienen su lógica. La riñonera llegó a su máxima popularidad a finales de los 80 y a principios de los 90 y ¿sabéis en que colores? Pues todos menos los discretos y aburridos que yo recordaba. Cuanto más fosforito mejor. Salieron en tonos azules, amarillos, rosas, verdes… pero todos súper vistosos. No sé dónde me compraron la mía, pues.

Estoy segura que cada día cobrará más fuerza la utilización de riñoneras. Para jóvenes, adultos y más adultos. Incluso si tienes un bebé cuando lo llevas en brazos es mucho más cómodo buscar, por ejemplo, las llaves, dentro de la riñonera, que dentro del bolso. Como he comentado anteriormente, ya que tiene poco espacio, llevas lo necesario, con lo que encontrar lo que buscas es más ágil.

Yo, me he convertido en una auténtica fan de las riñoneras. Últimamente casi no llevo bolsos. Y os animo a que lo probéis porque realmente es muy práctico y cómodo. Y estoy segura que cada día tendremos más modelos para poder escoger la más adecuada para nuestro outfit.

Muchas gracias a todos por leerme y si os ha gustado este post, podéis seguirme en mi Instagram @coralcm y en mi blog, Los Recursos de Coral donde encontrareis gran variedad de temas. Muchas gracias a todos.

Coral Casallarch, antigua alumna Curso Gestión de Eventos Moda


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1 mayo 2018

El lujo es un mito

Para empezar, a lo Amaia, diré que el lujo no existe. Son muchos años mirando el lujo de lejos, pensando que esa magia era demasiado atrayente como para acercarse. Bolsos y prendas de ensueño al alcance de sólo unos pocos… Pero ¿y si no son tan pocos, pero les hacen creer que sí? ¿Cuántos somos los que en el fondo consumimos lujo? Si pensamos en la gran estrategia de penetración de las marcas de lujo, los perfumes y la cosmética, son muy pocos los que en realidad, no hemos tenido el lujo entre las manos.

Si a eso le sumamos que los millennials podemos encontrar hoteles de cinco estrellas a precio de hotel de tres… y que los trajes de novia que son mainstream hoy en día tienen los precios de un vestido de alta costura… podríamos llegar a la conclusión de que la élite que vende el lujo en realidad no existe, y que el lujo vive de una masa de clase media y clase media alta que se redime de su condición a golpe de tarjeta; con suerte y conciencia, la de débito.

Si me preguntan que es para mí el lujo, diría que poderme levantar sin madrugar o poder tomarme el café del desayuno sin que el reloj del móvil me grite que estoy sorbiéndolo demasiado lenta. Si me repitieran la pregunta, diría que el verdadero lujo es y ha sido siempre poder elegir; y eso no significa comprar un bolso Hermès, sino comprar aquello que te haga feliz.

Aturdida de nuevo por mi voz disonante, creo que el lujo ha de reinventarse y ha de hacerlo pronto. Dentro de poco, serán muy pocas las personas que acepten ser felices a costa del maltrato de animales, procesos de producción no sostenibles y condiciones laborales no lo suficientemente dignas. Cada vez será más importante para un ciudadano europeo que L’Oreal experimente con animales en China y los nuevos nichos de compra de lujo en Asia y Medio Oriente se harán eco de esa nueva moda de no tolerar la injusticia. Los segundos llegarán más tarde pero llegarán, y la industria del lujo y de la moda en general deberían reaccionar antes de quedarse fuera de juego.

Y quedarse fuera de juego es dejar de ser capaz de generar productos que el mercado absorba.

Imagen.
Foto: ©TASCHEN 365 Day-by-Day. Fashion Ads of the 20th Century

Leticia Vicario, Diploma en Marketing y Comunicación de Moda y Lujo


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27 abril 2018

JUDY BLAME Y LOS BUFFALO BOYS

El pasado mes de Febrero, a raíz de la muerte del gran Judy Blame, constaté el desconocimiento generalizado que existe, incluso entre quienes se hacen llamar “fashion insiders”, acerca de personajes nucleares de la industria de la moda. Me sorprendió muchísimo que la figura de Blame, toda una leyenda, fuese tan desconocida en nuestro país.

Desde finales de los años 70, Blame, animal nocturno donde los haya, estuvo en el epicentro de la escena londinense más underground, y rápidamente fue conocido entre el ambiente nocturno del mítico Club Heaven, lugar donde trabajaba. Al mismo tiempo, despuntaba diseñando originales e impactantes piezas de joyería de estética punk con cualquier tipo de objeto o deshecho encontrado, convirtiéndose así en el auténtico padre del DIY. Sus creaciones triunfaron entre los Blitz Kids y los New Romatics, convirtiéndose en un referente de estilo por el que fotógrafos que publicaban en The Face y en I-D pronto se interesaron, y con los que Judy comenzó a colaborar.

Pero no pretendo glosar, en estas líneas, las numerosas proezas, e hitos, protagonizados por Judy Blame durante su intensa vida ya que son muchos los medios internacionales que lo han hecho estupendamente. Sólo diré que diseñó accesorios, entre otros, para Alexander Mcqueen, Comme des Garçons, Paco Rabanne y Moschino (era un referente para Jeremy Scott); que asesoró a Gareth Pugh, a John Galliano y a Marc Jacobs y Kim Jones, ambos en Vuitton; y que, como estilista, estuvo muy vinculado al mundo de la música, creando looks para artistas como Massive Attack, Boy George y Björk (a él le debemos la imagen de la emblemática portada de Debut). Ahí es nada.

Precisamente, fue el mundo de la música, más concretamente el disco Buffalo Stance de Neneh Cherry (cuyo look para el mismo fue creado por ¿adivináis quién?), el que inspirará el nombre de uno de los fenómenos más rupturistas e interesantes de la subcultura joven londinense de los 80 y en cuyos orígenes también encontramos a Mr. Blame: el movimiento Buffalo.

El fenómeno Buffalo, capitaneado por el brillante estilista Ray Petri, en un momento en el que la palabra estilista tan siquiera existía, marcó un antes y un después en la estética de esos años. Nació entorno al año 1985 y murió, junto con su creador, en el año 89. No puede decirse que fuese un movimiento longevo pero, sin duda alguna, sí fue especialmente avanzado, motivo por el cual su huella se adivina, claramente, en muchas de las corrientes estéticas actuales.

Hoy en día, conceptos como el “no gender” o el high sportwear fashion están muy presentes en la moda, también el mezclar prendas a priori difíciles de encajar, y todo ello parece que sea lo más, lo último, pero, una vez más, la máxima de “en la moda está ya todo inventado” se cumple y estos conceptos no son una excepción. Así, todos y cada uno de esos atributos tan en boga nowadays, constituyeron la base de los Buffalo Boys, y digo Boys porque, esencialmente, fue un movimiento de estilo masculino.

Durante los escasos 4 años que duró el movimiento, Ray Petri, Judy Blame, Mark Lebon, Jamie Morgan y Barry Kamen, rompieron cualquier tipo de límite o frontera en sus imágenes fotografiando, indistintamente y sin importar su género, chicos y chicas, poniendo delante del objetivo a modelos negros y mestizos (como una jovencísima Naomi o un desconocido Nick Kamen, el hermano de Barry) algo que, por aquel entonces, no era nada frecuente, por muy raro que ahora nos parezca. Otra marca de la casa fue mezclar trajes de vestir con botas militares Dr. Martens o fusionar ropa étnica, como bombachos y turbantes, con kilts. En definitiva, transgredir los moldes imperantes, creando un imaginario propio muy potente que nos ha dejado imágenes icónicas.

Algunos diseñadores como Jean Paul Gaultier o Yohji Yamamoto cayeron fascinados y rendidos ante el movimiento que estaba cambiando los estándares de belleza imperantes y, rápidamente, adoptaron dicha estética en su pasarela, posibilitando que la misma se extendiese, y llegase, a los ojos del gran público en los inicios de los años 90. El resto, es historia.

María Ruiz Barranco, Diploma Marketing y Comunicación de Moda y Lujo.


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24 abril 2018

¡Una Masterclass de lujo! Un sinfín de tips para empezar a utilizar hoy

NYX Professional Makeup y la Escuela Moda Elle se unieron para brindarnos la primera actividad en grupo del Diploma de RR.PP., Visual Merchandising y Estilismo 2017-2018. Una fantástica masterclass de maquillaje de la buena mano de Patricia, que nos ha enseñado que es todo un arte esto de maquillarse, pero que se puede lograr con unos buenos tips que luego voy a compartiros y una serie de productos indispensables.

¿Sabíais que NYX (pronunciado “nix”) no tiene nada que ver con Nueva York? De hecho esta marca viene de Los Ángeles y su nombre se debe a la diosa griega de la noche.

Vamos a ver los trucos de una experta del maquillaje. Después de esto tu rutina cambiará por completo y siempre lucirás como recién salida de un salón de belleza, y lo mejor de todo, ¡es que te olvidarás de los retoques!

– ¡Dile adiós al mate y abraza el brillo! ¡Qué viva el glow, el glitter, el pigmento, la luz, el holográfico, el unicornio…! Esta es la nueva tendencia si te gusta ir a la moda.

– La piel es la protagonista siempre. Es importante para todo lo demás que el maquillaje del rostro esté perfecto, “es clave que la piel pase desapercibida”, como dice Patricia, no debemos dejar imperfecciones que distraigan la mirada de nuestro look.

– NYX siempre se ha caracterizado por sus productos de contorno, tienen su top ventas en polvos y ahora vienen en formato crema, ideales para las pieles más maduras. Así evitas ese molesto cuarteo que arruina tu look final.

– Otro producto estrella para solucionar este problema y tip del día son los polvos traslúcidos, tan olvidados por todas nosotras y tan importantes para los maquilladores profesionales. Son polvos incoloros que sirven para matizar, para controlar el brillo y para fijar las texturas en crema, tanto de rostro como ojos.

– El segundo gran olvidado y básico para todo lo que viene es el primer. Aunque sea un producto que no se vea a simple vista es el más importante, los primers son los que alisan la piel, los que dan luz, difuminan el poro, quitan el brillo, hacen que el maquillaje aguante todo el día… Para los poros más abiertos se puede utilizar un “pore filler” más específico, también existen primers para neutralizar colores, correctivos, o con subtonos, una experta podrá indicarte cuál es el mejor para ti. Será muy importante difuminar el producto para obtener mejores resultados.

– Tenemos que calcular bien las cantidades, ya que vamos a incorporar a nuestra piel una gran gama de productos: primer, base, polvos traslúcidos, correctores, polvo mineral, bronceador, blush, iluminador… la idea es que la piel no se cargue, que se sienta ligera. “Por eso vamos a ir siempre aplicando el producto en muy poca cantidad y añadimos en la medida que haga falta”, nos comentó Patricia. Trabajar con brochas es indispensable.
– Después del primer se trabaja con el corrector y la base. Nos presentaron una base muy interesante con una textura súper líquida en la que tú mismo puedes graduar el nivel de cobertura que desees. No olvidéis el cuello.

– Hay todo tipo de brochas para aplicar la base, pero Patricia nos recomendó la de mofeta porque difuminan muy bien y queda muy natural.

– Cuando se compre una base, siempre hay que probarla en la unión del cuello con el rostro, ahí estará nuestro tono.

– Un truco muy importante es pasar la brocha haciendo círculos durante un tiempo para que se asiente la base en la piel, se difumine completamente y se mezcle con el primer para que no se mueva y aguante todo el día. Levanta la mirada para alisar la ojera, retirar el exceso de producto y utilizamos nuestro polvo traslúcido para fijar.

– Al aplicar los polvos minerales basta con unos toques ligeros en las zonas donde haremos el contorno más marcado después. Servirá como transición, hará que la piel vaya cogiendo tono y ya luego marcamos luces y sombras.

– Seguro habréis oído más de alguna vez que ya aplicados los polvos no se deben usar cremas, pues es falso, mientras se trabaje bien no hay normas para esto, lo importante es el acabado.

– La forma de aplicar el colorete correctamente es sin sobrepasar la pupila hacia dentro, es decir, si miras al frente y trazas una línea imaginaria hacia abajo la parte donde debes situarlo es desde ahí hacia fuera. La altura ya va a depender del tipo de rostro.

– Una idea muy útil que sacamos de la masterclass fue este tip para ojos ahumados. Cuando somos inexpertas podemos poner polvo traslúcido en los ojos a modo oso panda, al terminar podremos retirarlo y la sombra no se quedará en nuestra piel (siempre con una brocha, olvídate de las manos). Tampoco hay que olvidar un buen primer de ojos.

– Para medir la ceja tomaremos como referencias las aletas de la nariz y los extremos de nuestros ojos, trazamos otra línea imaginaria hasta la ceja y en ese punto está nuestro límite. Las cejas son muy importantes para enmarcar el rostro, podemos utilizar un fijador en gel al final para mejores resultados.

– Una vez terminados los ojos y el labio se dan los últimos retoques para levantar el look y sellar con un spray fijador que lo hay en versión mate o natural.

Muchas gracias a NYX y la Escuela Elle por organizar esta actividad tan entretenida y dejarnos compartir la experiencia a través de este blog.

Podéis seguidme en @tetecastelo_studio.

Teresa Rodríguez Ruiz de Castroviejo. Diploma Relaciones Públicas, Visual Merchandising y Estilismo.


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20 abril 2018

Mis primeros vaqueros

Recuerdo el día que le pedí a mi madre que me comprara mis primeros vaqueros, tenía 13 años y volvía del cumpleaños de un compañero del colegio.

Ese día llevaba un vestido azul hasta las rodillas, con una crinolina que le daba un vuelo espectacular. Además, los grandes lazos laterales en raso blanco y el fruncido en el pecho, le daban un toque especial. Iba cual princesa de cuento, adoraba ese vestido.

Yo por esa época sabía que no vestía como el resto de niñas de esa edad. Todas mis compañeras, fieles seguidoras de la moda que fomentaban las Spice Girls, llevaban minifaldas, tops y pantalones de campana. Yo no, pero no me importaba, era feliz y me gustaba vestir así.

No sé qué me pasó durante el cumpleaños de mi amigo, pero algo cambió. Una de mis compañeras me hizo sentir incómoda con sus comentarios sobre mi vestido. Recuerdo como me ridiculizó delante de todos diciendo: “¿Qué llevas puesto? Pareces un bebé”.

No me gustan los conflictos. Incluso hoy en día me cuesta llevar bien cualquier confrontación. Ese día, no supe defenderme. Me quedé callada y dolida, demasiado. Pero ¿por qué?
Ahora mismo, si pudiera volver a esa fecha, sabría exactamente qué decirle, tanto a ella como a mí misma. Seguramente no le diría nada pues soy tan fiel a mi estilo que me daría igual. Pero todo el mundo tiene un día en el que se siente más vulnerable, así que, quién sabe.

Supongo que, si recuerdo ese momento con dolor, es porque aún necesito desahogarme, y por eso, me he decidido a compartir con vosotros esta historia.

A esa niña, que solo buscaba ser el centro de atención, le diría que ese vestido me favorece, que está hecho a mano y que es de un tejido particular. Le diría que estoy orgullosa de vestir diferente, pues me siento diferente. Y que las críticas de una persona sin ninguna formación en la materia son tan subjetivas como indiferentes para mi persona.

Por otro lado, a mí misma, me recordaría que soy preciosa, que soy diferente y que por eso soy especial. El cómo visto me hace ser lo que soy. El cómo visto me hace sentir poderosa y me da seguridad. El cómo visto me hace sentir sexy y elegante. Él como visto me hace sentir mucho más yo.

Siguiendo con la historia, al día siguiente mi madre me compró unos vaqueros, mis primeros vaqueros. Pero para hacerlos diferentes, para hacerlos más míos, ella se compró los mismos y juntas, pintamos una lagartija en la pierna izquierda al final. Mi madre los convirtió en una prenda especial.

Recuerdo que esos vaqueros me los puse mucho, pero nunca llegué a sentirme igual que con un vestido.

¿Por qué os cuento todo esto? Desde que estoy cursando el Diploma de Marketing y Comunicación de Moda de la UCM y la revista revista ELLE, tengo cada vez más influencias de moda. Me encanta saber qué se lleva y qué no. Qué sienta bien a un cuerpo con una forma determinada y qué no. Me siento más informada y poderosa, pero sigo siendo yo.

Y aunque a veces es difícil, quería recordaros a todos lo importante que es el ser fiel a uno mismo. Que nadie os quite la confianza. Todos somos especiales y todos, aunque sigamos las tendencias, tenemos nuestro estilo.

PD: os comparto unas fotografías de pasarelas pasadas de MBFW que me encantan. Azul, sí.

¡Prometo escribir pronto con más!

Carlota Hernández Gil. Diploma Marketing y Comunicación de Moda y Lujo.


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